Bajo el lema que guiará nuestro curso, «¿Soñamos?», los alumnos de tercero y cuarto de la ESO vivieron una jornada de convivencia inolvidable en el parque de La Marjal. Más allá de los libros y las aulas, el objetivo era claro y poderoso: tejer lazos, construir una comunidad unida y, sobre todo, encender la chispa de la confianza para atreverse a perseguir los sueños.
La mañana comenzó con la energía típica de un reencuentro. El marco no podía ser mejor: el vasto espacio verde de La Marjal, un ejemplo de innovación y cuidado del medio ambiente, se convirtió en el escenario perfecto para nuestra innovación personal y grupal.
La jornada se estructuró alrededor de una serie de dinámicas de grupo diseñadas para romper el hielo, fomentar la colaboración y reflexionar sobre el lema del curso.
El parque se llenó de conversaciones, intercambio de experiencias y nuevas amistades que comenzaban a florecer.
Para cerrar la mañana, se formó un círculo final donde varios alumnos y tutores compartieron sus impresiones. Se destacó la importancia de atreverse, de no tener miedo al fracaso y de entender que el camino hacia un sueño se construye paso a paso, con perseverancia y con el apoyo de quienes nos rodean.
La jornada en La Marjal fue mucho más que un día fuera de las aulas. Fue la semilla de una comunidad educativa más unida y fortalecida. Fue el primer paso para que nuestros estudiantes de 3º y 4º de ESO se enfrenten al curso no como un camino en solitario, sino como un viaje colectivo en el que, apoyándose unos a otros, tienen todo el potencial para responder con un rotundo «¡Sí, soñamos!» y, lo más importante, para ponerse en marcha para conseguirlo.




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